Es una sustancia de alta peligrosidad. La información regulatoria europea la clasifica, entre otros riesgos, como oxidante, carcinógena, mutágena, tóxica para la reproducción y con alta toxicidad aguda por inhalación. Además, puede causar daño por inhalación, ingestión, contacto con la piel y con los ojos; NIOSH también reporta efectos sobre el sistema respiratorio, piel, ojos, hígado y riñones.
De forma general, este compuesto ha sido utilizado en actividades como curtido de cuero, teñido, impresión, decoración, pintura y algunas aplicaciones fotográficas y analíticas. Estas aplicaciones corresponden a usos técnicos e industriales, no a uso doméstico.